sábado

The perfect date

El día en que te conocí





Cuando te vi por primera vez, lo primero que pensé fue:

-“Dios, se ve mucho más bello que en las fotos”

Y te acercaste a hablarme, me puse tan nerviosa que solo quería salir corriendo, tenía miedo de que yo no fuera lo que vos esperabas, que no fuera como en las fotos, o no sé, pero tenía miedo de no gustarte, y vos a mi me gustabas tanto y eso que ni siquiera habías empezado a hablarme.

Bailamos, y cuando me tomaste de las manos, pedía que no te des cuenta de que se me resbalaban porque sudaba por los nervios que sentía por tu presencia, te me acercabas bailando, y sentirte de repente pegado a mí me ponía aun peor.

Lo que más me gusta en un hombre es que sepa bailar, y vos, aparte de bello, delicado, tímido, y respetuoso, sabias bailar.

Llevaba apenas horas a tu lado, y no quería despegarme sin tener la certeza de que volvería a verte. Quería darte un beso, pero no sabía que pensarías, quería abrazarte, pero no quería que te sintieras acosado. No podía dejar de mirarte… tus ojos, tus pestañas, tu boca, tu pelo, tu rostro…eras perfecto. Solo pensaba, algo tiene que estar mal, que está mal? No podía ser que fueras así y jamás te haya visto antes, no podía ser que hubieras estado tan cerca de mí y jamás pude encontrarte. El corazón se me iba a salir de tanta emoción. Solo deseaba que estuvieras sintiendo lo mismo que yo.

Cuando nos despedimos, terminaste la mejor noche de mi vida. Sin toqueteos, sin dobles intenciones, sin arrepentimientos por haberme lanzado a conocerte, porque nunca antes había tenido una cita con alguien que hubiera conocido por internet. Superaste ampliamente todas las expectativas.

Apenas te deje quería enviarte un mensaje, pero no sabía que decir, no sabía si sentías lo mismo, o si querrías volver a verme. Así que controle mis impulsos y no hice más que desear con toda el alma que hubieras sentido al menos un poco de todo lo que yo sentí al conocerte, y llego tu mensaje diciendo que habías llegado a la Academia, que te había gustado verme, y que llamarías más tarde.

De todas las veces que fui a la cama,

esa fue una de las noches que dormí

más feliz en toda mi vida.


No hay comentarios: